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lunes, 29 de febrero de 2016

Reseña: El Sustituto - Brenna Yovanoff



"En apariencia, Gentry podría pasar por una ciudad más. Pero Gentry tiene dos caras, tan opuestas entre sí como el día y la noche. A la luz del sol, sus calles son un mar de monovolúmenes, jardines y golden retrievers; al caer la oscuridad, sin embargo, el secreto inunda todos sus hogares, recordando a sus moradores la siniestra razón de su fortuna. Sí, porque aquel lugar en el que todos parecen nacer, crecer y morir sin sentir necesidad de marcharse es el mismo en el que nadie olvida jamás comprobar dos veces la cerradura de su casa, colgar herraduras sobre la entrada, llevar varios amuletos o, en ocasiones, dejar incluso una pequeña ofrenda en el patio trasero para lo que pueda acechar entre las sombras. En Gentry se da por hecho que, cada siete años, un niño morirá... O mejor dicho, como Mackie Doyle sabe de sobra, que un pequeño será raptado de su cuna y suplantado por un doble que, al poco tiempo, fallecerá y será enterrado sin que nadie vuelva a hablar de ello. Mackie, un quinceañero pálido, retraído y de profundos ojos negros, sufre en especial la carga de Gentry: con sólo acercarse al acero o a un rastro de hierro en el aire o con oler el aroma dulzón de la sangre, sus mareos y dolores se acrecientan. Emma, su adorada hermana, siempre le ha hablado de la noche en que suplantó al benjamín de los Doyle. Él es lo que en Gentry todos temen, pero no «existe». Él fue en su día el sustituto. Y ahora tal vez pueda por fin entender por qué sobrevivió y a qué lugar pertenece".


Antes de empezar con la reseña, quería comentarles que el motivo por el que no publiqué nada la semana pasada, se debió a que el disipador de calor de mi computadora dejó de funcionar y no podía encenderla, no quise usar el celular porque me resulta demasiado incómodo estar corrigiendo cada tres palabras porque mis enormes dedos rozaron la letra equivocada en el teclado táctil. El pequeño inconveniente ya se solucionó, así que esta semana las cosas vuelven a la normalidad.

Y ahora si, en cuanto al libro, me decepciona sobremanera cuando la sinopsis te vende un concepto que hace que eleves tus expectativas, pero cuando te adentras en sus páginas, quizá te encuentras con dicho concepto, pero diluido y hasta simplón.

Mackie Doyle es un adolescente de quince años que lo único que busca es llevar una vida normal y ser como sus amigos, pero su aspecto poco común, su repulsión a la sangre y su inexplicable alergia al acero, lo obligan a ser reservado y que su círculo de amigos se reduzca a Roswell y los gemelos Drew y Daniel. Junto a su cariñosa hermana Emma, su madre y su padre, el párroco de la iglesia, lleva una vida de limitaciones, llena de dudas que lo atormentan, pues sabe que él no es en realidad Mackie Doyle y que su familia, no es en realidad su familia.

Algo extraño pasa en Gentry, cada siete años un niño es raptado y sustituido por otro que al poco tiempo fallece, pero la ciudad parece no querer entender lo que sucede y prefieren mirar a otro lado, enterrar el hecho y seguir con sus vidas. Sin embargo, un día fallece Natalie, la hermana menor de Tate, una chica que acude a la misma escuela que Mackie y que no se quedará de brazos cruzados hasta entender lo que se oculta tras éstos extraños sucesos, pues sospecha que lo que fue enterrado en nombre de su pequeña hermana, no era Natalie.

Tate piensa que la única persona que puede ayudarla a descubrir lo que le ocurrió a su hermana, es Mackie, pero él está mas preocupado por entender su origen para conseguir llevar una vida normal. No es sino hasta que es arrastrado a La casa del caos y conoce a sus extraños habitantes, que comprende que probablemente si sea la única alternativa de la que Tate dispone.

A partir de aquí, trataré de explicar por qué el libro me ha decepcionado y me ha llevado a no disfrutarlo tanto como el concepto prometía. En primer lugar, tenemos un ritmo muy inconsistente, un arranque flojo y algunos pasajes que se vuelven muy pesados. Todo el libro parece un paseo en montaña rusa, pero no por emocionante sino porque está lleno de subidas y bajadas, con momentos prometedores que después te dejan caer en partes sumamente tediosas y aburridas. 

Algo de lo que más me molestó, es que parece que estamos leyendo una historia con lineas temporales dispares entre sí, como si hubieran tomado una sociedad antigua con ideas cuadradas y lo hubieran depositado en una época más actual, se siente incluso como si Mackie y compañía pertenecieran a un mundo alterno y el resto de la población adulta de Gentry, llevaran sus vidas muy independientemente de ellos. En ningún momento es palpable ese miedo en el que la ciudad está sumida de acuerdo a la sinopsis, las cosas más tétricas y siniestras, son asimiladas como lo mas normal de mundo, con reacciones absurdas o nulas.   

Las personalidades de algunos de los personajes son bastante contradictorias, en especial la de Mackie, que llegaba a desesperarme a momentos, sobre todo en los primeros capítulos, pues a pesar de que está empecinado en descubrir su origen, cuando Tate, que parece ser la única dispuesta a entenderlo, se acerca a él, éste la evita a toda costa.

A propósito de los personajes, Mackie me ha gustado a medias, no siempre logras comprender el por qué de lo que hace, pero no es un mal protagonista del todo. Mis favoritas han sido Emma y Tate. Emma por su parte, es cariñosa, comprensiva y siempre preocupada por Mackie, a pesar de estar plenamente consiente de que no es su hermano real. En cuando a Tate, me gusta que no sea una damisela en apuros y que por el contrario, tenga un carácter fuerte, por desgracia, ni ella se salva de ciertas incongruencias. 

Probablemente la mejor parte sea la introducción de algunos de los personajes pertenecientes al mundo de Mackie, pero la autora ha optado por darle al lector la opción de formar sus propias conclusiones, de modo que nunca se explica el origen de dichas criaturas, su razón de ser, lo que son en realidad ni se les da un nombre. En éste sentido se dejan muchos cabos sueltos.

Lo peor de todo, ha sido el desenlace, y es que durante todo el libro se le obliga a Mackie a temer a una entidad sumamente sangrienta y peligrosa, en especial a quien funge como su mano derecha. Todo para que al final el conflicto se resuelva de manera tan simple, que me lleva a pensar que incluso el villano de una película slasher habría sido más emocionante.

En conclusión, El sustituto es un libro cuya idea principal daba para mucho más, que tiene una ambientación atractiva, pero que no fue explotada de forma adecuada. Cuenta con pasajes que le otorgan cierto brillo pero que la falta de intensidad en los momentos que deberían ser de más tensión, constantes incongruencias y demás puntos débiles, terminan por arruinar la experiencia. Me sabe mal darle una calificación tan baja, y quizá estoy siendo muy duro, pero ante todo deben recordar que se trata solo de mi opinión.

¿Ya conocías el libro? ¿Lo has leído? Cuéntamelo en los comentarios.

Hasta la próxima reseña.  

2.5/5 Acércate con cautela



2 comentarios:

  1. Pues me da que no me acerco.. no es mi rollo
    y con tu reseña, descartadito
    un beesito

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    Respuestas
    1. ¡Hola, Neus!
      Si ya de entrada no es algo que te llame la atención, definitivamente mejor descartarlo.

      ¡Saludos!

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